Monday, November 26, 2012

death violence hope






En Orden y caos, Cortés describe la representación de la mujer en la pintura de Munch como un vagina dentata, como un monstruo que va destruir el hombre. No estoy muy de acuerdo con esta lectura; yo prefiero ver la representación de la mujer en la obra de Munch como un planteamiento del deseo masculino. Es decir, en mi lectura lo único que dice la obra de Munch de lo femenino es que lo femenino no existe en la cultura del occidente. Para Munch, lo femenino no es una categoría ontológica, sino un medio de destrucción del deseo masculino.  Las mujeres de Munch no tienen vida ni deseo en sí mismas.  Esta es una diferencia muy sutil, pero importante aquí.  En retomando una pintura de Munch, lo que quiero sugerir en estos estudios es que esta feminidad agotada, destruida por la violencia, es un espacio teórico desde donde  puede surgir un lenguaje nuevo, como lo sugiere Foucault en Prologo a la transgression.  Es decir, la mujer de Munch es monstruosa únicamente en el sentido que representa un abismo teórico en donde el lenguaje no ha penetrado.  Y si Audre Lord tiene razón, es decir sí necesitamos alguna distancia crítica desde donde imaginar una transvaloración de todo valor, entonces este espacio teórico abierto sugiere la esperanza.

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